martes, 30 de agosto de 2011

''The ballad of Whilhelm Fink'', Parte I. Capítulo 6.


Casi no lo notaron, pero para el lunes, ya había pasado una semana sin Adrienne, lo que significaba que pronto Mariel debería abandonar su trabajo con los Armstrong y volver a su hogar, pero solo Jake y Joey pensaban en ello.
¡Falta una semana para que vuelva mamá! exclamó esa mañana Joseph, con la emoción a flor de piel, Billie Joe no pudo evitar preguntarse en cómo se pondría el día que Adrienne llegara.
Te dije que no era mucho. contestó con una leve sonrisa.
Si que es mucho. rebatió el niño, y ahora su padre rió.
Ya, bajen a desayunar de una vez. ordenó de excelente humor y tras ver a sus hijos asentir, abandonó la habitación.

Y… ¿hay ensayo hoy? preguntó Mariel al verlo ingresar a la cocina.
Supongo que si… quedamos en que hoy vendrían en cuanto los niños se fueran.
¿Tan temprano?
Es que no quieren perder mucho tiempo en la tarde, sobre todo Tré, que desde que después de ‘‘perder’’ a Ramona quiere pasar lo más posible con Frankito, teme que pase lo mismo que con su hija y quiere aprovechar el tiempo en el que vivan bajo el mismo techo al máximo…
Entiendo… pero, ¿tan poca fe le tiene a su matrimonio?
Bueno… es más infantil que yo y cuando está malhumorado también me gana… no hay muchas mujeres capaces de aguantar hombres como nosotros… explicó y rió. Mariel no pudo evitar pensar ‘‘yo te aguantaría’’, ni siquiera llegó a percatarse de haberlo pensado. tuve suerte de dar con Adrienne… Añadió con un dejo de enamoramiento.
Eso creo. asintió ella con una sonrisa y él la miró y sonrió.
Oye, me parece que el miércoles Joey no tiene clases, y bueno, Jake va al jardín de niños, puede faltar…
No, no tiene. interrumpió ella para confirmar.
Bien, genial. dijo él con una sonrisa. Ella también sonrió para más levemente. Te iba a decir si no querías que vayamos al parque o a alguna feria, creo que hay una en Berkeley… Es decir, si quieres acompañar, para no quedarte sola en la casa aburrida, iré a sacar entradas hoy…
Mm… está bien…
¿Por qué dudaste?
Porque siento que lo que menos hago es trabajar y no sé, me da cosa… admitió y sonrió levemente.
No seas tonta. la regañó él y en su rostro se dibujó una sonrisa estúpida.
Perdón… soltó más por decir algo.
No se daban cuenta, pero les costaba la nada misma hundirse en esos dulces silencios. Y si, en ese momento, el tiempo volvió a pararse en sus sonrisas, en sus miradas.
Se encontraban a unos cuantos pasos, pero se sentían a milímetros. En su interior, ambos deseaban avanzar y quedar juntos, pero ninguno lo hizo, y cuando parecía que nunca nada interrumpiría ese momento, Jake entró en la cocina, siendo perseguido a los disparos por su hermano.
Las risas de los chicos inundaron la habitación, inundaron el silencio, rompieron con el encantamiento, y por un breve momento, borraron las sonrisas de ambos adultos.
¿Qué hacen? preguntó Billie risueño.
¡Me ataca! exclamó Jake.
¡Toma esto! dijo Joey a la vez que hacía con sus manos como si disparara.
Bueno, soy el alguacil del pueblo, ¿qué está pasando aquí? intervino su padre.
Ambos niños se quedaron quietos en su lugar, observándolo.
Jugábamos a la guerra espacial. dijo Jake.
Siéntense y desayunen de una vez. ordenó Billie lo más secamente posible y sus hijos rieron, haciéndolo reír también.
Bueno, ahora en serio, coman que llegarán tarde. dijo un momento después, esta vez, en serio.
Ambos niños se sentaron y mientras le contaban distintas cosas a su padre, terminaron sus desayunos.
Hoy los acompaño, tengo que pasar a hacer unas cosas con Mariel por el centro. informó mientras veía a sus hijos ponerse las mochilas.
¡Siiiiii! exclamaron ambos, que disfrutaban de cada momento con su padre al máximo.

El camino a la escuela y jardín de niños estuvo cargado de anécdotas (Billie había contado algunas de las cosas que hacía de niño), risas, y alegría. Para cuando llegaron, ninguno quería bajar, pero muy a su pesar, lo hicieron, y Billie y Mariel, siguieron viaje.
¿Dónde dices que podemos ir? preguntó él.
No lo sé… ¿qué tal si averiguamos si está esa feria en Berkeley?
Como gustes… dijo a la vez que doblaba a la izquierda para dirigirse hacia donde creían, estaba la feria. Oye, ¿te molesta que ponga música?
No, pon lo que quieras. contestó con una sonrisa. ¿Pondrás algo de tu banda?
Em… en realidad prefiero escuchar otras bandas, es algo raro escuchar mis propias canciones.
Entiendo...
Bueno… tengo, The Beatles, The Ramones, em… Queen… y… ¿las ardillitas?, bueno… supongo que ya sé cual descartar…
Quiero suponer que lo dirás por The Beatles… bromeó ella.
Él rió levemente.
¿Qué pongo?
Em… The Beatles. dijo y sonrió. ¿Qué CD es?
Un compilado que armamos para ensayar hace unas semanas.
Entonces, ambos se encaminaron rumbo a Berkeley en el auto de Billie Joe al son de la voz de Lennon y McCartney.

La feria comienza en una semana… informó Mariel.
¿Si?, ¿dónde dice?
Allá. indicó a la vez que señalaba con el dedo un gran afiche en una tienda.
Bueno… entonces, vayamos a sacar entradas para el cine, vemos una película y luego vamos a comer algo.
Como gustes. le sonrió ella.
Momento más tarde se encontraban estacionando frente a un cine y comprando entradas para una película de niños para el miércoles.
¿Qué dices si vemos una película antes de volver?, para ser sincero, no tengo muchas ganas de ir a casa, y como cancelé el ensayo, o eso creo… comenzó a decir y se quedó pensativo un momento… ¿había cancelado el ensayo?... como sea… no tengo nada que hacer y la casa está perfectamente bien…
Ya, ya… como quieras… aceptó ella, revoleando los ojos.
Billie rió levemente.
Y después de deliberar un momento, decidieron meterse en la función más próxima, sin siquiera ver el título de la película.
¿Qué vamos a ver?preguntó ella mientras caminaban hacia la sala.
No tengo idea.
¿Para qué tienes las entradas en la mano? volvió a preguntar con un tono risueño.
Dejemos que sea sorpresa. dijo él en cambio y ella volvió a revolear los ojos.
Cuando entraron, aún iban los avances, por lo que se pusieron a charlar y de tan entretenidos que estaban, ni siquiera notaron cuando la película empezó o cuando algunas personas comenzaron a ingresar… no muchas, puesto que era día de semana.
Creo que empezó la película… susurró ella en un momento. Ya hacía un rato que habían comenzado a perderse en sus miradas.
Eso creo… pero, lo que menos quiero hacer ahora es mirar hacia delante… confesó, aunque no terminó de darse cuenta de lo que había dicho, ella tampoco cayó cuando comenzó a decirle que ella tampoco, y mucho menos de que poco a poco, ambos, comenzaban a acercarse, la escena del beso era inminente, ya casi sentían rozar sus labios…
Pero el momento, no era ese, no pudieron llegar a caer lo cerca que estaban, cuando a la protagonista de la película se le apareció en frente a su hermana a media noche, haciéndola soltar un alarido, a la vez que hacía separarse, como por una descarga eléctrica, a Mariel y Billie Joe.
¿Qué mierda pasó? preguntó algo exaltado.
Creo que ella gritó… dijo Mariel, señalando a la chica en pantalla.
Eso lo supuse… pero…
¡Ya cállense! interrumpió un hombre que se encontraba con una mujer y un niño.
Lo lamento… se disculpó Billie mientras se preguntaba en qué momento había llegado más gente.
El resto de la película, ambos se empeñaron en poner atención, pero Billie, a pesar de no lograrlo, no despegaba la vista de la proyección. ¿Acaso se había dado cuenta de algo?... si.
En el momento que sus labios casi rozaron los de ella, algo había despertado en él, y eso era la duda… por primera vez, comenzaba a preguntarse vagamente qué estaba pasando, y, subconscientemente, sabiendo que mierda estaba pasando, decidió llamar a Adrienne al llegar a casa. Aún más dentro suyo, sabía que debía pedirle a Mariel que juntara sus cosas y abandonara la casa, pero, ¿era capaz de siquiera evaluar, conscientemente, esa idea?...

Una vez que la película terminó, volvieron al auto, Billie no hablaba, y la expresión de extrema seriedad que se dibujaba en su rostro le hacía pensar a Mariel que era mejor no hablar.

¿Te encuentras bien? preguntó media hora después de llegar a la casa, cuando Billie se dirigió a la cocina en busca de algo que comer.
¿Eh? preguntó distraídamente. Si, si… todo en orden… Y luego abandonó la habitación.

Ya es la hora de salida de Jake, iré a buscarlo. avisó más tarde, desde la puerta del estudio.
Claro, los espero. murmuró sin demasiado ánimo.
Mariel quiso decir algo más… pero decidió no hacerlo, y preguntándose qué pasaba con él, salió de la casa rumbo al jardín de niños, donde Jake salía con una sonrisa.
Nos hicieron dibujar a papá y mamá, ¡mira! contaba el niño entusiasmado en el camino.
Qué bonito… dijo Mariel con una sonrisa. De seguro a Billie y a tu mamá les gustará mucho.
¿Tú crees?
¡Por supuesto!
Y Jake sonrió, impaciente por mostrarle el dibujo a su padre.
Cuando llegaron a la casa, el niño miró a Mariel y preguntó: ¿Papá está con Mike y Tré?
Pero antes de que pudiera responder, Billie se asomó por la cocina.
Jake… ¿cómo te fue hoy?
¡Genial! respondió el pequeño entusiasmado. ¡Mira! exclamó y le mostró el dibujo.
Mmm… vaciló este. Creo que… este dibujo… Mariel lo observaba extrañada, ¿acaso iba a decirle que era malo o algo así?, Jake lo miraba expectante, ilusionado con oír una felicitación de su parte. es verdaderamente digno de ocupar un lugar en la nevera. finalizó y sonrió ampliamente. Jake sonrió aún más.
¿Te gustó? preguntó feliz.
¿Si me gustó?... ¡me encanta! dijo, y el niño sonrió más, si es que era posible aquello.
Billie siguió conversando con su hijo un rato acerca de su día, Jake no parecía notarlo, pero Mariel si: él no estaba poniendo total atención en su hijo, y su rostro no dibujaba sonrisas realmente sinceras.

Jake, ¿podrías avisarle a tu papá que voy a buscar a Joey? preguntó Mriel un momento más tarde, cuando Billie se encontraba nuevamente en su estudio y Jake veía la televisión.
Claro. aceptó el niño con una sonrisa y se puso de pie rumbo al sótano, donde se encontraba el estudio de su padre.

Momento más tarde, Mariel regresaba a la casa en compañía de Joey.
Iré a prepararles algo para comer. informó al niño y este asentió a la vez que buscaba a su padre con la vista.
¿Y papá? preguntó a Jake, quién se encontraba cómodamente viendo televisión.
Abajo… dijo absorto en las imágenes de colores que se movían de acá para allá tras la pantalla.
¿Está ensayando?
No, dijo que no vinieron Mike y Tré… contestó, y luego añadió: Está algo extraño…
¿Extraño? el pequeño, que ya no miraba hacia la televisión que reposaba frente a él, asintió lentamente con la cabeza, y torció una mueca. ¿Extraño cómo? siguió Joey.
No lo sé… como si algo le estuviera dando vueltas en la cabeza… cómo cuando escribe una canción… solo que esta vez, es como si le preocupara… explicó extrañado, a pesar de ser tan solo un niño, era muy intuitivo en cuanto a muchas cosas, y al igual que su hermano, podía leer a su padre como a un libro abierto. 
Joey no supo que más decir, había entendido a la perfección lo que su hermano había querido decir, pero no podía imaginar que era aquello que preocupaba a su padre… ¿habría pasado algo con su abuela?... descartó la idea enseguida, de ser así, ya se los habría dicho… ¿Se había peleado con Mike y Tré?... no terminó de plantearse la posibilidad que la descartó, eso era prácticamente imposible, si, solían tener alguna que otra pelea, pero nada que llegara a preocupar a nadie… pero entonces ¿qué podía ser?, no se le ocurría nada más, decidió dejar de meditar e ir a saludarlo de una vez, quizás al verlo podría deducir algo…
Obviamente, aquello no era posible, el rostro de Billie Joe no mostraba menor indicio de qué pasaba por su mente, para cualquiera que no lo conociera, al verlo con sus hijos pensaría que todo en su interior estaba en orden, que no tenía ningún problema y su vida era plenamente feliz y tranquila. Sin embargo, para quienes lo conocían bien, bastaba con verlo un instante para descubrir que algo lo inquietaba, había algo que le estaba dando vueltas por la cabeza, algo que lo perturbaba…

¿Papá? preguntó Joey desde la puerta en la punta de la escalera que bajaba hacia el estudio.
¿Joey?, ¿llegaste ya? respondió desde abajo una voz algo distraída, como tomada por sorpresa.
Si…
¿Y qué haces que no vienes? inquirió amablemente, en su voz se notaba que sonreía.
No tuvo que repetirlo, ni bien terminó de hablar, su hijo mayor bajó corriendo.
Eu… ¿no les he dicho que no corran por las escaleras?
Perdón. se disculpó el niño, cabizbajo. Billie sonrió, no podía enojarse con sus hijos (y menos por aquello).
Ven aquí. llamó y lo cogió en un abrazo. Al instante el pequeño comenzó a reír.
No pasó mucho antes de que Joey le diera, mentalmente, la razón a su hermano, y tampoco faltó mucho más antes de que Mariel los llamara a comer.

Billie, quien no se veía capaz de pasar demasiado tiempo viendo la (hermosa) sonrisa de Mariel, decidió levantarse en cuanto terminó su plato, con la excusa de que tenía una canción dándole vueltas en la cabeza y prefería ir a ver si la podía hacer salir… sus hijos se preguntaron si sería verdad o si simplemente se había dado cuenta de las sospechas que tenían y decidió disimular. La verdad era que sólo quería bajar y estar solo, solo con sus pensamientos, dudas y preguntas, quería hallar una respuesta, y estaba seguro que si quería hallar la respuesta correcta, debía apartar la vista de los ojos miel en los que tantas veces en tan poco tiempo, se había perdido, de la mirada que tan fácilmente congelaba el tiempo-espacio y le hacía perder sus sentidos.


        ·        

Bueno, em... cap ! :D (?, dato curioso: ya estoy buscando imagenes para la parte II... así qué... :B (?, y perdón por la demora D:!

lunes, 15 de agosto de 2011

''The ballad of Whilhelm Fink'', Parte I. Capítulo 5.


CAAAAAAAAAAAAAP!, a que no se la esperaban(?) 

A la mañana siguiente ni él ni ella despertaron, por consiguiente, Jake y Joey faltaron a clases, y Billie además llego (muy) tarde al ensayo.
Mierda. dejó escapar al despertar y ver la hora. La cabeza le dolía increíblemente y tenía intensas ganas de vomitar, ganas que no contuvo por mucho más, ya que al instante tuvo que salir corriendo rumbo al baño.

Hey… llamó desde la puerta minutos más tarde. Hey, Billie… repitió más fuerte, y el nombrado despegó perezosamente la cabeza de la almohada.
¿Qué hora es? preguntó aún con los ojos entrecerrados.
Las nueve.
Mierda.
Lo lamento, me quedé dormida…
Descuida. la calmó y se sentó en la cama, se tomó el rostro con ambas manos y se restregó los ojos. Creo que los niños te adorarán hoy. comentó y luego dejó escapar una risa.
Mariel también rió.
Si, eso creo. asintió. En verdad, lo lamento…
Ya, deja de disculparte. espetó de excelente humor. Fue mi culpa haberte hecho beber tanto, y además… yo también me quedé dormido.
Pero no fuiste tú quien me metió la cerveza por la boca…
Lo sé, pero soy yo tu… em ‘‘jefe’’, y te digo que no te preocupes. En serio.
Ella suspiró.
Bien… te haré caso entonces… Dijo más por decir algo. Voy a hacer el desayuno…
Deja que sigan durmiendo y acuéstate, no se te ve muy bien… ¿primera borrachera?
Si, bueno, no, una vez me emborraché enserio, porque admito que lo de anoche tampoco fue tanto, pero bueno… cuando me gradué.
No quiero preguntar como te fue esa noche… bromeó Billie a la vez que se paraba.
Si… mejor no lo hagas… agregó ella y ambos rieron.
Bueno… ya, ve a acostarte que te ves terrible, para el almuerzo te llamo, ¿si?
¿No hay forma de convencerte de lo contrario, verdad?
Él negó y ella soltó un suspiro.
Bien, entonces, me daré una ducha y me acostaré un rato. dijo y se dio media vuelta para salir. Billie salió detrás de ella camino a la cocina, pero recién al llegar al pasillo y verla alejarse notó que solo vestía un short muy corto y ajustado y una remera, igual de ajustada que el short. No pudo evitar mirarla estupefacto un momento, hasta que se percató y regañó mentalmente, y se obligó a caminar hacia la cocina, como había planeado un momento atrás.

Niños, es hora de levantarse, ya está el almuerzo.
¿Almuerzo?, ¿qué hora es? preguntó Joey en un tono adormilado, mientras se restregaba un ojo con el puño.
Em… las doce.
¿Faltamos a la escuela? interrumpió Jake.
Me quedé dormido.
¿Y Mariel?, ¿no te despertó? Volvió a preguntar el mayor
Se quedó dormida, se sentía mal. explicó Billie.
Un momento más tarde, los tres Armstrong se encontraban abajo.

Voy a llevarle la comida a Mariel y de paso a ver como está, ¿si?, ahora vuelvo. anunció y sin esperar a ver a sus hijos asentir al comer, tomó la bandeja de comida que tenía preparada sobre la mesa y caminó rumbo a la habitación de Mariel.
Toc, toc… dijo a la vez que se abría paso. ¿Se puede?
¿Mmm?, claro, pasa. balbuceó ella, despegándose lentamente de la cama.
¿Cómo te encuentras?
Mejor, gracias, creo que con otra ducha estaré como nueva. comentó. Hay algo que no entiendo…
¿Qué cosa?preguntó a la vez que tomaba asiento junto a ella y le pasaba la bandeja.
¿La empleada soy yo o eres tu?
Billie soltó una risa seca.
Tú, pero te sientes mal y yo soy un encantador caballero. bromeó y ambos rieron levemente.
Y sin darse cuenta, lentamente fueron sumiéndose en el más dulce de los silencios, mientras se contemplaban a escasa distancia, no la suficiente como para sentir chocar sus respiraciones, o escuchar sus latidos, pero si para congelar el tiempo, contemplarse y guardar en sus memorias cada centímetro de piel ajeno.
De pronto, parpadear les costaba, hasta dolía, muy en su interior, ninguno quería cerrar los ojos ni por un segundo, no querían perderse nada. Pero no podían permanecer en ese shock por mucho más tiempo, no podían quedarse perdidos en el tiempo-espacio, no podían delirar con que se querían el uno al otro, no se conocían, ella era la empleada, él era casado y con hijos, ¿qué estaba sucediendo?, y tal como debían, lentamente fueron despertando de aquel dulce trance y volviendo a la realidad, transformando ese acogedor y cálido silencio, en un incómodo momento del que solo querían escapar, del que debían escapar.
Quizás era momento de poner un alto y preguntarse ¿qué mierda está pasando?, pero ninguno de los dos lo hizo, ambos prefirieron dejarlo pasar, y es que, ¿qué es un breve momento de silencio?, ¿qué es un inocente delirio de amor con alguien a quien prácticamente no se conoce?
Creo que voy a ver que hacen los chicos… dijo y la incomodidad de la situación se reflejó con claridad en su voz.
Mariel asintió, pero no agregó nada, entonces, Billie se puso de pie y bajó.
A ella le costó un momento enfocarse en su plato, pero tras unos minutos y un sacudón de cabeza, logró concentrarse en comer, ducharse y vestirse, y luego de todo esto, bajó.
Buen día… saludó desde la entrada de la cocina.
Jake la inspeccionó un momento mientras Mariel lo miraba curiosa.
Mmm… No… no estabas fingiendo. concluyó un momento después y la saludó.
Quería saber si te sentías mal enserio o estabas actuando. explicó Joey a la vez que la saludaba.
Jake asintió.
Ahh… soltó ella. ¿Y por qué habría de actuar? preguntó luego y ambos niños se encogieron de hombros, haciéndola sonreír.
Tu dinos… dijo Jake.
Oigan, ¿y su padre?
En su estudio. Contestó Joseph.
Entonces mejor no lo molesto.
Ve, está esperando a que vengan Mike y Tré, no debe estar haciendo nada. instó el niño.
Nunca hace nada… agregó Jake y Mariel rió.
Bien, les haré caso, espero que tengan razón… concluyó y sin saber muy bien por qué ni para qué, se dirigió al estudio, donde efectivamente, Billie se encontraba haciendo nada.
Al fin alguien me interrumpe, me aburría. soltó al verla entrar, haciéndola reír.
¿Y por qué no subías?
Él se encogió de hombros.
No me había dado cuenta de lo aburrido que estaba en realidad, estaba vagando en el tiempo-espacio. comentó y ella volvió a reír.
Eres todo un caso.
Billie sonrió con gracia.
Y ¿qué te trae por aquí? cuestionó, poniéndole toda su atención.
En realidad, no lo sé, pregunté dónde estabas y tus hijos me dijeron que venga que de seguro no hacías nada y solo… vine… se explicó.
Es increíble lo bien que me conocen… soltó y ambos rieron.
¿A qué hora vienen Mike y Tré?
Debían estar aquí hace veinte minutos, de seguro no vengan o se demoren una hora… suelen hacerme eso cuando falto a un ensayo por beber de más.
No preguntaré que tan seguido te dejan plantado entonces… bromeó ella y rió.
No tan seguido como imaginas. respondió él tras reír.

¿Cómo van con el nuevo CD? preguntó luego de un momento.
Billie torció una mueca.
Al decir verdad… mal. O sea… no estamos en un momento de inspiración… se explicó.
Entiendo… dijo ella.
Él se paró y tomó una guitarra del montón, entonces ella posó sus ojos en una celeste, en apariencia, la más antigua del estudio, llena de calcomanías y roturas y con las iniciales de Billie Joe en rojo.
¿Y esa? preguntó a la vez que se acercaba. Billie despegó la mirada de la guitarra que posaba sobre su cuerpo y la miró a ella.
¿Blue? preguntó, Mariel se giró hacia él. Fue mi primer guitarra, me la regaló mi padre antes de morir. contó con una leve sonrisa.
Es hermosa. soltó ella tras sonreírle.
Lo sé.
¿Aún funciona?
Por supuesto. contestó y sin más, se quitó la guitarra que había tomado y avanzó hacia Mariel y Blue, pero al querer tomarla, tropezó y en un movimiento raro, quedó tirado sobre una silla, con Blue queriendo caer de su mano derecha y con Mariel sobre él.
Y el silencio volvió a cernirse sobre ellos. Él lentamente, sin advertirlo, fue posando a su guitarra en el suelo, como pudo y con sumo cuidado, y luego, fue acomodándose mejor en la silla, junto con él, el cuerpo de ella se movía con delicadeza, como si estuviesen imantados, como si no pudiesen despegarse. Y aún no lo notaban, pero sus labios comenzaban a sentir aquel magnetismo mágico, prohibido.
Lentamente, sus labios fueron acercándose, acortando la distancia, aumentando un deseo que ninguno de los dos entendía muy bien de dónde venía, ¿desde cuando sus cuerpos se necesitaban así?, ¿en qué momento comenzaron a atraerse?, no habían respuestas, y es que en realidad, no habían preguntas, en ningún momento ninguno se había cuestionado qué mierda pasaba, qué eran esos silencios, esos acercamientos. Y en todo caso, Mariel no tenía de que preocuparse, más que de salir herida, ¿qué le importaba comenzar a sentirse atraída por alguien si era soltera?, Billie en cambio tenía mucho en juego, y aún así, no pensaba en qué sucedía, porque para él, nada sucedía, las cosas pasan, los errores los comente cualquiera, y todos tienen accidentes, y esa caída había sido un accidente, él se había tropezado y habían caído juntos sobre una silla, no había más que decir, era un accidente por donde se lo mire, pero ellos seguían ahí, uno sobre el otro, haciendo chocar sus respiraciones, acompasando sus latidos, respirando el mismo aire.
Y cuando parecía que ya no podían resistirse más ante la atracción de sus labios, al encantamiento liberado en sus miradas, el teléfono sonó, y ambos parecieron convertirse en materia de la misma carga, repeliéndose al instante.
Mierda. soltó Billie a la vez que tomaba su celular. Mariel ya se encontraba de pie. Tré. dijo junto a un suspiro y atendió.
¿Esa es forma de saludar? preguntó el baterista del otro lado.
Lo siento. se disculpó en un tono normal.
Si no te conociera diría que interrumpo algo. comentó ya sin ese tono festivo.
¿Qué puedes interrumpir?, estoy solo con Mariel y lo niños. preguntó como si hubiese olvidado lo sucedido hace segundos.
Si tu lo dices… dijo. Oye, no podré ir hoy, tengo que llevar a Frankito al médico. agregó al instante.
No hay problema, no tenía muchas ganas de ensayar igualmente…
Nos vemos mañana entonces…
Claro, adiós. y colgaron.

¿No te dije que siempre me hacen lo mismo? preguntó y rió.
¿No vendrán?
Negó.
Supuestamente, Tré tiene que llevar a Frankito al médico.
Ah…
Mierda… soltó Billie. Mariel lo miró con curiosidad. Olvidé llamar a Adrienne. dijo y corrió hacia el teléfono más cercano, que se encontraba del otro lado del estudio, marcó el número y aguardó un momento.

¿Hola? habló una voz de hombre del otro lado.
Hola, soy Billie Joe, ¿está Adrienne?
¿Billie Joe?, ¡tanto tiempo!, ¿cómo has estado?
Muy bien, ¿y usted señor Nesser?
De maravilla, ¿cómo están Joey y Jake?
Igual, faltaron al colegio hoy, así qué imagine como han de estar… dijo y rió levemente, el padre de Adrienne igual lo hizo.
Me alegro… soltó y luego de tapar el tubo gritó: ¡Addie!, ¡es Billie!
¡Ya voy! se oyó desde lejos, de forma casi inaudible, pero aún así, él lo oyó y logró sonreír.
¿Billie?
¿Addie?
No, Santa Claus. bromeó ella.
¿Santa?, ¿eres tú?, ¿por qué nunca me traías lo que te pedía?, ¿acaso no fui un buen niño?, ¿eh, Santa?, ¿por qué? continuó él, con voz tierna e inocente.
Ni Adrienne del otro lado, ni Mariel detrás, pudieron resistir y comenzaron a reír. Mariel abandonó al instante el estudio, mientras tanto, Billie continuó conversando con su mujer.

No llamaste ayer… comentó su esposa en un momento
Él suspiró.
No, lo lamento. se disculpó.
¿Y qué excusa inventarás?
Ninguna, simplemente lo olvidé, es que se quedaron a cenar Mike y Tré, estuvimos todo el día jugando los tres con los niños, y bueno… lo olvidé, lo lamento. explicó y se oyó realmente apenado, porque de hecho, lo estaba, era verdad, había olvidado llamarla, pero no enteramente por los motivos dados, había algo más, aunque aún, no lo notaba…
No te preocupes, amor.
Te amo.
Y yo a ti.
¿Tu a mi qué? preguntó, amaba oír a su mujer decirle ‘‘te amo’’.
Que yo te amo a ti. ¿Así te gusta? respondió ella en un tono meloso.
Así me encanta.
Tú me encantas.
No digas más, que haces que la distancia se sienta más que nunca… pidió él, quién de oír esas palabras comenzaba a extrañar más a su esposa y también comenzaba a ‘‘encenderse’’
Lo lamento…
Te extraño mucho, mucho, mucho.
Y no te das una idea de lo muchísimo que te extraño yo a ti.
Siguieron conversando un largo rato, hasta que decidieron cortar. Entonces Billie Joe subió y se pasó el resto de la tarde jugando con sus hijos, mientras que Mariel los observaba de a ratos, mientras desempeñaba su rol de empleada.



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Quedó re mal cortado el final, pero quería subir YA (?, y bueno(?
La cuestión es que llegué a Buenos Aires el jueves y que amen a mi celular, en notas tengo la parte más importante de la parte I de la fic y dos partes del principio de la parte III, ya sé por qué Mariel lo plantó, sé si es una yegua o no tuvo la culpa, sé parte de como reaccionaron todos con lo de Billie y Mariel y como es el tan esperado momento del beso(???), todo eso y más, gracias a mi amado celular xD ♥ ámenlo (?, y bueno... calculo que dos capítulos más y termina la parte I, y calculo que esta semana estaría subiendo el cap 6, a menos que salga muy largo D: (?


Como sea... el capítulo quedó re choto y corto D: pero tiene tensión(?) ok no xD, me voy a dormir que mañana, después de un mes y un día, vuelvo al colegio xD